Publicado el:
Dic
12
Ciencia, Tecnología e innovación

Estudiante y docente desarrollan método para medir cuánta felicidad le hace falta a su cuerpo

Un biorreceptor identificaría los niveles de dopamina que afectan a personas que sufren algún tipo de trastorno mental.
bioingeniería-elbosque

Miembros de la Facultad de Ciencias y la Facultad de Ingeniería de la Universidad El Bosque trabajan en el desarrollo de elementos análogos a fármacos antipsicóticos y antidepresivos, buscando que sus efectos secundarios afecten en menor medida a los pacientes que los consumen. 

En el marco de esta investigación, la estudiante de Bioingeniería, Luna Rodríguez Salazar, y el docente de Química Farmacéutica, James Guevara, diseñaron unos biorreceptores capaces de reconocer en tiempo real las concentraciones de dopamina presentes en el cuerpo.

Este metabolito es conocido como uno de los componentes de la felicidad y el placer, pero cuando se encuentra en niveles bajos genera una sensación parecida a la tristeza y, en pacientes que sufren de Alzheimer, esquizofrenia o depresión, sus efectos pueden alterar su estado anímico y hasta producir alucinaciones.

Te puede interesar: Félix Giovanni Delgado, el investigador que ayudó a crear un candidato a vacuna contra el Zika

El profesor  Guevara, director del Grupo de Investigación de Química Aplicada, explica que a través de este biosensor “sería posible reconocer la dopamina y determinar de forma acertada la dosis exacta de fármaco antipsicótico o antidepresivo que puede necesitar el cuerpo, con el fin de regular sus niveles exitosamente y disminuir el riesgo de sentir sus efectos secundarios”.

El proyecto apenas está iniciando, pero “podría ser una solución a los pacientes que sufren enfermedades afectadas por catecolaminas, como la dopamina”, comenta el docente, quien además está desarrollando un proceso que busca mejorar las moléculas diseñadas para disminuir la hipertensión, la enfermedad que cobra más vidas anualmente según la OIM.

Estos procesos se realizan por medio de la metodología conocida como virtual screening, que le permite a la industria farmacéutica analizar millones de moléculas por medio de una tecnología virtual y segura para seleccionar eficientemente las mejores y así optimizar los efectos de los fármacos existentes en el mercado.

Estudiantes y docente del Grupo de Investigación de Química Aplicada estarán mostrando los resultados de sus investigaciones del 5 al 12 de julio en la versión número 47 del Congreso Mundial de Química, organizado por la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC, por sus siglas en inglés).

Descubre más sobre estos avances investigativos, aquí.