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En un contexto como el colombiano, donde aún imperan los esquemas de formación tradicional, la Universidad apuesta por la creatividad de nuestra comunidad, por proponer y desarrollar nuevas herramientas, modelos y soluciones que se traduzcan en experiencias significativas de aprendizaje y formación. Para lograrlo, El Bosque creó el Departamento de Prospectiva e Innovación, una unidad administrativa establecida en el 2018 que, con base en los principios misionales de la Universidad y los retos propuestos en el Plan de Desarrollo Institucional, trabaja en conjunto con las diferentes unidades académicas y administrativas de la institución con el objetivo de fortalecer el compromiso asumido con la educación superior de alta calidad y con la cultura de innovación que tiene nuestra comunidad universitaria. “Estamos seguros de que la innovación será un elemento fundamental para la sostenibilidad y desarrollo de la educación superior y de toda institución educativa. Estamos diseñando una estrategia de innovación que refleje el deber ser de una universidad que se quiere llamar ‘innovadora’, una universidad que permanentemente se atreva a proponer formas nuevas de enseñanza, de investigación, de extensión; que busque formas nuevas de servir a su comunidad interna y externa, que entregue a la sociedad profesionales capaces de participar y liderar procesos de innovación en el sector productivo; una universidad que se vuelva aliado de las empresas para impusar el tan necesario reto de tener una industria más innovadora, capaz de competir en la economía de la innovación”, explica el Dr. Carlos Escobar, director del Departamento de Prospectiva e Innovación.
A esta iniciativa se suma la implementación de una herramienta de la plataforma tecnológica de gestión de la innovación llamada IdeaScale, la cual podrá ser usada por los miembros de la Universidad para participar en retos y desafíos de innovación. A través de ella, será posible proponer ideas innovadoras, conocer su viabilidad según los principios de la institución y dar vía a su posterior ejecución; de esta forma, la comunidad contará con una nueva herramienta para aportar conocimientos e ideas frescas que fortalezcan diferentes procesos propios de su rol, tanto dentro como fuera de la Universidad. “Mejorar la calidad educativa, crear mayor acceso a la educación superior y ser más efectivos como institución alrededor del aprendizaje y el éxito estudiantil” serán algunos de los resultados que busca impactar esta dinámica innovadora. Así, la Universidad responde a su compromiso científico y social y origina nuevas ideas para contribuir al objetivo que apasiona a su comunidad: mejorar la calidad de vida de todos. |
Cuando se acerca esta fecha tan especial, solemos llenarnos de emociones y de un espíritu que nos motiva a hacer más por quienes más lo necesitan. Es un momento de regocijo donde notamos lo mucho que tenemos y lo afortunados que somos. Un instante donde agradecer no nos es suficiente. Por eso, con la llegada de la época más bonita y esperada del año, La Facultad de Ciencias de la Universidad busca aunar esfuerzos entre la comunidad Universitaria de El Bosque, como lo viene haciendo desde el año 2016, para contagiar de felicidad a familias de Bogotá y de algunos municipios de Colombia (San José de Guaviare, El Retiro, Guaviare, Puerto López y Fuente de oro, Meta) llevando ElBosque en Navidad a través de talleres, donaciones, juguetes y mejoras en instalaciones comunales.
En su versión de este año, ElBosque en Navidad ya empezó a brindar momentos de felicidad a niños y adultos mayores con actividades de educación ambiental y la entrega de aproximadamente 2.000 obsequios, todo gracias al apoyo de los programas de Odontología, Biología, Instrumentación Quirúrgica y Psicología, la dirección del Museo de Ciencias y demás miembros de la Universidad. Por su parte, la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas llevó a cabo el proyecto Santa en El Bosque, una iniciativa que contó con la participación de más de 300 estudiantes y docentes de los programas de Administración y Negocios Internacionales, cuyo objetivo fue hacer sonreír a 420 niños de escasos recursos de hogares infantiles de la localidad de Usaquén, niños que padecen cáncer y son atendidos en el Instituto Nacional de Cancerología y niños que asisten a algunas escuelas veredales del municipio de Sibaté, demostrando así el espíritu de la Navidad y dejando un destello de amor y esperanza a su paso. Queremos que este año nuestro Bosque trascienda, aportando a la construcción de una sociedad más justa, pluralista, participativa y pacífica y la afirmación de un ser humano responsable, parte constitutiva de la naturaleza y de sus ecosistemas, receptor y constructor crítico de los procesos globales de la cultura a la que pertenecemos. Este es el primer paso del año que se aproxima, en el que la institución espera poder contribuir a las distintas causas que se desarrollarán. La Universidad continúa contando con el apoyo de todos los miembros de la comunidad y de quienes desean aportar a través de una donación, pueden hacerlo en las oficinas del Programa de Biología, ubicadas en las instalaciones de Usaquén de la Universidad El Bosque. Así, entre todos, seguiremos beneficiando la vida, su calidad y su sentido, mientras hacemos de la Navidad una fecha inolvidable. ¡Felices fiestas! |
Felipe Alejandro Herrera Rueda es estudiante del Programa de Matemáticas de la Universidad. Cuando era un adolescente no estaba entre sus metas resaltar académicamente y podría decirse que, al igual que muchos jóvenes colombianos entre los 13 y los 17 años, no tenía muy claro qué quería estudiar. Las cosas cambiaron cuando, debido a una complicación de salud, la educación que recibía en su adolescencia tuvo que trasladarse de los salones a su hogar. Comenzó a recibir clases particulares, tutorías y nivelaciones con su profesora, Esperanza Castañeda, con quien estudió durante casi 4 años al interior de su casa. El cambio que vivió no solo influyó en el ambiente social tan diferente en el que se vio inmerso, sino en la elección profesional que hizo al elegir una de las carreras más prometedoras del futuro, las matemáticas, un gusto que comparten varias generaciones de su familia. Según él, fue gracias a su profesora personal, “una maestra universal y multidisciplinar”, que adoptó esa influencia intelectual y encontró el componente filosófico en la ciencia de los números. Así, decidió estudiar lo que Galileo Galilei llamaba la ciencia o el lenguaje con el cual Dios escribió el mundo. “Sí no hubiera sido por esa educación personalizada” – dice – “probablemente no hubiera comprendido que todos los seres humanos somos seres matemáticos y que es gracias a esta ciencia que estamos más cerca de entender la realidad”. La pasión de Alejandro es la magia y ha sido gracias a la lógica matemática que ha ampliado sus conocimientos sobre este mundo. Para él, tener una educación personalizada fue una fortuna y la influencia de su maestra determinó su vida, pues le permitió juntar sus dos grandes metas, reflejo de su mayor aprendizaje: “la pasión es lo más importante que puede generar un profesor”.
Al ser beneficiario del Programa Semillas y representante de estudiantes de su Facultad, Alejandro pudo observar que un pilar esencial, como el social, es necesario para la educación. En ese sentido, la Universidad resultó ser una oportunidad a partir del enfoque cultural, al ofrecer flexibilidad y apoyo en aquello que es importante para el estudiante más allá de la dimensión académica, como lo es en su caso la magia. Dentro de sus experiencias en la institución encontró, además, que el conocimiento es un fin en sí mismo que no solo te da ingresos, sino que aporta a la sociedad al representar una formación personal invaluable. Por eso, se hace tan importante el rol del docente que va más allá de lo institucional y que en el caso de la Universidad representa el enfoque biopsicosocial, un modelo diseñado para que el estudiante fortalezca su proyecto de formación desde la concepción de los seres humanos como entes biológicos, psicológicos y socio culturales con enfoques interdisciplinarios, al que se suma su compromiso con el país, teniendo como imperativo supremo la promoción de la dignidad de la persona humana en su integralidad. En el día a día académico, “estudiantes y docentes deberían tener una relación más horizontal...” – explica Alejandro – “un docente puede hacerte amar el conocimiento u odiarlo”, razón por la cual la educación no es una simple profesión, sino una pasión que busca enriquecer el mundo interior al conectar a la persona con el conocimiento exterior. Ese es el rol de liderazgo que caracteriza a los docentes de la Universidad y que demuestra que la filosofía institucional detrás de sus procesos, apoyado por su cuerpo académico, puede hacer magia en la vida de sus estudiantes, transformándola y dejando su legado como parte de su gran misión con el quehacer profesional y con la pasión que sienten por el arte educativo, así son los docentes de El Bosque. |
El pasado 27 de julio de 2018, la Universidad celebró un aniversario más de vivencias gracias a los 24 profesionales del área de la salud que en 1977 le abrieron las puertas a la educación y entregaron a la ciudad y al país la oportunidad de formarse profesionalmente. La institución enfocó desde ese momento sus esfuerzos para promover la salud y la vida, su calidad y su sentido por medio de su oferta académica. Desde entonces ya se soñaba con un centro médico que permitiera a los miembros de la Universidad profundizar sus conocimientos a la vez que entregaban lo mejor de sí a los pacientes, fueron los fundadores quienes sentaron las bases para la realización de un proyecto tan ambicioso.
Esta iniciativa comenzó en el año 2009 tras la firma de la alianza con Compensar E.P.S., entidad que buscaba una clínica especializada para sus afiliados de Plan Complementario, junto con El Bosque, que en ese momento adelantaba estudios financieros con la convicción de seguir creciendo en términos de tamaño, calidad y sostenibilidad en el sistema. De esta forma se hizo viable un sueño que hoy es una realidad inminente, gracias al trabajo en equipo, la construcción de confianza y el liderazgo institucional, factores que caracterizan a todos los miembros de la comunidad universitaria que tanto han trabajado por lograr este gran objetivo. La clave para lograrlo será el modelo de servicio que contempla la integración de la atención desde el primer contacto con el paciente hasta su regreso al hogar; información acerca del estado clínico del paciente de forma continua, completa y oportuna; comodidad como criterio de satisfacción, el acceso al cuidado de la salud sin barreras; coordinación de una red de servicios integrada, desarrollo sostenible y responsabilidad social, y fomento a la educación e investigación de estudiantes y talento humano del centro médico. Este modelo fue diseñado pensando también en los miembros de la comunidad universitaria, quienes desde cada una de sus áreas de estudio y trabajo encontrarán la oportunidad de participar en esta institución. La Facultad de Medicina podrá aportar mentes llenas de conocimiento y dedicación; Creación y Comunicación puede contribuir a través del diseño a mejorar la calidad de vida de los pacientes, Ciencias Económicas y Administrativas brindará modelos que pueden hacer parte del centro médico, por mencionar tan solo algunas de las contribuciones que los programas reflejarán allí. Los Cobos también traerá para docentes un convenio con el fin de seguir trabajando por la excelencia académica en un nuevo espacio de alta calidad, mientras que para administrativos ofrecerá un nuevo servicio clínico más cercano al escoger a Compensar como caja de compensación y EPS. La visión está enfocada en que a 2020 Los Cobos Medical Center será la institución prestadora de servicios de salud preferida por pacientes, afiliados a planes adicionales, proveedores, talento humano y la comunidad académica, reconocida por entregar servicios integrales bajo un modelo de atención humanista centrado en las preferencias y necesidades del paciente y sus allegados, cuyos principios institucionales de respeto, servicio, compromiso, transparencia y compasión serán una realidad, garantizando que la estadía y experiencia de todo paciente sea memorable.
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Avanza el semestre. Nuevas experiencias y mucha expectativa por lo que ha de venir antes de que finalice el 2018. Para quienes ya llevan un tiempo recorriendo a diario este campus y para aquellos que apenas están comenzando su vida universitaria, esto puede resultar tan inquietante como emocionante. Para que el semestre sea todo lo que los estudiantes esperan, Bienestar Universitario de El Bosque desarrolla actividades y programas para brindar de manera cálida, cercana y acogedora todo el bienestar que la comunidad universitaria necesita. El Departamento de Bienestar Universitario se prepara día a día para entregar experiencias de vida que enriquezcan la vida académica haciéndola algo invaluable y más adelante, inolvidable; garantizando así una formación integral y un crecimiento de la conciencia personal hacia los ciudadanos locales y globales que requieren las sociedades actuales y que se forman en El Bosque.
“El Bienestar Universitario pretende ser punto de encuentro entre la Universidad como colectivo y cada individuo, para el fomento del ‘Bien Estar’ mediante el ‘Bien Ser – Bien Hacer’ de las personas en su individualidad y colectividad”. Las acciones que se desarrollan desde allí deberán, entonces, aportar a la formación de tal manera que se garantice el éxito estudiantil junto con la entrega a la acción investigativa y al servicio. Se trata de un equilibrio entre lo académico y todas las demás dimensiones, por lo que las actividades a desarrollar tienen un fin y una razón de ser orientadas hacia la construcción personal y a las experiencias agradables. Todo, desde la gestión que se desarrolla en la Universidad por el Departamento en sus áreas de Salud, Cultura y Recreación, Deporte y Actividad Física, Voluntariado Universitario y e-bienestar. Bienestar Universitario ha diseñado también herramientas que facilitan a los estudiantes nuevos su adaptación, entre las que se encuentran el Programa Awala, una red de apoyo para estudiantes provenientes de otras ciudades de Colombia; El Bosque te acoge, una herramienta virtual para la publicación y búsqueda de opciones de vivienda para la comunidad; la cartilla Vivir en Bogotá, una guía de consejos útiles para foráneos; un mapa de servicios y lugares al interior de la Universidad, y una guía de inducción para todos los estudiantes recién llegado a El Bosque (encuéntralos acá). “Orientar la planeación, ejecución, autoevaluación y mejora de los recursos, servicios y procesos que la Institución adelanta, desde su Misión, su enfoque biopsicosocial y autonomía en el desarrollo del bienestar para su comunidad universitaria” es el objetivo general de Bienestar Universitario, un Departamento que a diario entrega lo mejor de sí para lograr que cada integrante de la comunidad tenga una experiencia agradable, en un lugar donde semestre a semestre se gestan nuevas historias gracias a los miembros de esta gran familia. |
Esta historia comienza en 1977, cuando El Bosque era conocido como la Escuela Colombiana de Medicina, una aventura académica que emprendieron 24 jóvenes médicos al tomar la decisión de asociarse y crear una clínica donde pudieran ejercer su profesión y formar estudiantes que tuvieran el deseo de ser médicos. Ellos eran los doctores Milton Argüello, Gerardo Aristizábal (actual decano de la Facultad de Ciencias), Otto Bautista (miembro actual del Consejo Directivo), Erix Emilio Bozón, Guillermo Cadena, Tiana Cian Leal, Jaime Escobar Triana (Director del Departamento de Bioética), Carlos Escobar Varón, Marco Antonio Gaviria, Enrique Gutiérrez Sánchez, Luis Fernán Isaza, Carlos Augusto Leal, José Armando López, Guillermo Marín, Hernando Matiz (Presidente del Claustro), Gustavo Maya, Miguel Otero (actual Vicerrector de Investigaciones), Miguel Rangel, Jorge Rico, Abelardo Rico Ospina, Juan Crisóstomo Roa, Jaime Romero, Rafael Sánchez y José Luis Sierra.
Un año después, en 1978, le fue concedida la vida jurídica a la Escuela Colombiana de Medicina, que inició con 60 estudiantes y 30 profesores el Programa de Medicina. Poco a poco se fue ampliando la oferta académica de la institución, primero con Odontología, fundada en 1982, y luego con la Especialización en Psiquiatría (1983) y Psicología (1993), complementando así los programas en la disciplina de la salud. En 1993 la Escuela abrió las puertas a otras áreas disciplinares como ingenierías electrónica, ciencias humanas y sociales, artes y diseño, ciencias básicas y ciencias administrativas. Además, inició su proceso de autoevaluación, autorregulación y acreditación con el fin de prepararse cada vez más para ser la gran Universidad que actualmente es al brindar educación de alta calidad. Desde su nacimiento, la Universidad El Bosque se rigió por una concepción integral del ser humano sus aspectos biológicos, psicológicos, culturales y sociales, de donde surge el enfoque bio-psico-social de la institución, que entiende al individuo como un ente biológico, psicológico y sociocultural que debe enfocarse interdisciplinariamente en la construcción de comunidades en paz enriquecidas por la cultura y la reflexión. Sus fundadores encontraron en el camino muchos aprendizajes, entre los cuales aparecieron distintas oportunidades para aportar a la comunidad que rodea a la Universidad. Por eso, El Bosque se propuso reducir su huella de carbono en el ambiente, implementar un programa de manejo de basuras y reciclaje, brindar cursos de lenguas para niños y grandes, abrir las puertas de la biblioteca para adultos mayores, impulsar una mejor cultura de movilidad y convivencia en espacios públicos para jóvenes, y poner a disposición del público consultorios administrativos y jurídicos de asesoría. Cada facultad de la Universidad El Bosque se ha esmerado por dar lo mejor de sí a la sociedad, en honor de aquellos que le dieron vida. Son muchos los programas de responsabilidad social que se generan al interior de la institución, entre los cuales se encuentran el apoyo al ejercicio ciudadano Bogotá Cómo Vamos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, el proyecto de agricultura urbana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, la intervención con educación ambiental en colegios de la localidad de Usaquén de la Facultad de Ciencias, el taller de diseño para la sostenibilidad de la Facultad de Creación y Comunicación, las escuelas de paz de la Facultad de Educación, El Bosque Crece de la Facultad de Ingeniería, las misiones médico-quirúrgicas de la Facultad de Medicina y el Programa de salud oral para la primera infancia de la Facultad de Odontología. Día a día El Bosque continuó mejorando académicamente hasta tener una oferta formativa para profesionales en constante búsqueda de la excelencia que aportan desde su proyecto de vida a la construcción de un mejor país, siguiendo la huella de aquellos médicos emprendedores que valientemente tomaron la decisión de dejar su legado a una comunidad de más de 10.000 estudiantes y 28.000 egresados que han pasado por esta grandiosa institución. Este 27 de julio la Universidad El Bosque celebra 41 años de historias y experiencias gracias a los profesionales que en 1977 le abrieron las puertas a la educación y entregaron a la ciudad y al país la oportunidad de formarse profesionalmente comprendiendo al ser humano en todas sus dimensiones y replicando el compromiso de la Universidad en el rol que asumen sus egresados, quienes están comprometidos con el desarrollo social. Los estudiantes, egresados, docentes, administrativos y miembros de El Bosque agradecemos a nuestros fundadores, y en su honor esperamos poder brindar muchos años más de aportes a la educación, la sociedad, el país y el mundo. |
Cuando llegaron los primeros beneficiarios del Programa Ser Pilo Paga a la Universidad El Bosque en el 2017, la mayoría menores de edad y de otras regiones de Colombia, se enfrentaron con el cambio cultural de la ciudad de Bogotá que traía consigo el uso del transporte público, la independencia de los padres y la distancia de su hogar. Su desempeño académico pudo verse afectado por factores externos como le puede suceder a cualquier otro estudiante. Por eso, la Universidad El Bosque a través desde su política de Éxito Estudiantil y su compromiso con la calidad contempla estos riesgos y provee un abanico de estrategias para todos los estudiantes, poniendo a disposición para este grupo en particular un plan de permanencia que articula no solo incentivos de orden económico por mérito académico que sopesan algunas necesidades básicas, sino también el seguimiento desde el Programa de Apoyo al Estudiante (PAE), la orientación psicopedagógica y la asistencia permanente brindada por el servicio de psicología de Bienestar Universitario, lo que les permite afrontar y superar dificultades en aras de alcanzar su meta: formarse exitosamente en su camino profesional. Como explica Carlos Gonzáles, estudiante de la Facultad de Ingeniería, “al ingresar al Bosque nos dieron charlas sobre la administración del dinero y del tiempo, herramientas de aprendizaje y demás aspectos útiles para el inicio de su vida universitaria que nos abrió las puertas a una panorámica más real sobre el proceso de formación en la Universidad”.
No siempre se obtienen las mejores calificaciones en todas las materias y cuando los ‘Pilos’ de la Universidad deben enfrentar esta situación usualmente aparece la frustración de no poder lograr lo que esperan. Para ellos, el hecho de que la Universidad demuestre su interés en cada uno de los estudiantes tanto a nivel académico como emocional es un factor fundamental que hace que se sientan en su segundo hogar. Como dice Carlos, “viéndolo desde cada uno de esos puntos, la Universidad El Bosque es lo mejor que pudo pasar”. En la opinión de Brayan Gómez, estudiante de Ingeniería Electrónica, “El Bosque entiende que somos jóvenes, que tenemos familia, que sentimos y que mostramos acá la parte más humana de nosotros”. Por esto, el apoyo que han recibido se vuelve invaluable y se suma a la red de apoyo que surge entre jóvenes Ser Pilo Paga de la Universidad, demostrando su actitud solidaria y la permanente búsqueda por el bienestar de sus pares, sobre todo cuando aparecen factores de riesgo como la soledad, la depresión o la falta de conocimiento de la ciudad, que son determinantes en su condición de beneficiarios del Programa y en su éxito académico. Esos son los retos que asumieron semestre a semestre los estudiantes del Programa durante el tiempo en el que se ha desarrollado en la Universidad. Al empezar la semana de inducción traían cierto miedo de sentir rechazo por haber sido becarios del Estado, pero luego se encontraron en un ambiente “diverso, acogedor y cálido” gracias a profesores y estudiantes, quienes se preocupan por la calidad de vida de sus alumnos y compañeros como parte de uno de los pilares de la Universidad El Bosque, cuyo modelo bio-psico-social y cultural impulsa a todos los miembros de la institución a articular sus acciones considerando las diferentes dimensiones y condiciones económicas, sociales, culturales y académicas de las personas que los rodean, en un espacio donde el título de ‘Pilo’ es algo que se defiende con buenas calificaciones, aquellas que les otorgan a estudiantes como Carlos y Brayan ese reconocimiento tan meritorio. |
Cuando inicia la vida universitaria, un cambio tan relevante e importante en la vida de todos los jóvenes, se generan nuevas experiencias llenas de independencia, sensación de tranquilidad y diversión. Pero, también se generan momentos que pueden desencadenar temores o crisis al combinarse con otros escenarios vitales. Aprender a gestionar el tiempo, enfrentar las diferencias entre el ambiente colegial y universitario, y manejar la frustración en cuanto a las expectativas académicas y profesionales son cuestiones que pueden afectar el éxito de los estudiantes de El Bosque, ante las cuales es importante la comprensión del camino profesional que comienzan en la búsqueda de la realización de sus sueños.
Además, Éxito Estudiantil acompaña a los jóvenes por medio de estrategias académicas y actividades de aprendizaje colaborativo, a través de asesorías individuales con profesionales especializados de todas las facultades, grupos de apoyo de bajo rendimiento, talleres de estrategias de aprendizaje y de fortalecimiento de competencias genéricas, y cursos de preparación para la vida laboral y las pruebas Saber Pro. El proceso académico puede verse afectado desde cualquier dimensión del ser humano, por lo que esta área de la Universidad tiene por objetivo mediar el proceso individual, indagar el origen del bajo rendimiento académico y generar soluciones de mejora, incluso desde la perspectiva de los docentes. A partir del aprendizaje significativo, un modelo que viene trabajando El Bosque desde el área de Fortalecimiento Académico hace más de 5 años en compañía de la Universidad de Oklahoma, cada profesor puede conocer las mejores estrategias para transmitir sus conocimientos, con talleres, tutorías y charlas, así los jóvenes van creciendo y sus maestros crecen profesionalmente con ellos. La Universidad El Bosque tiene por objetivo lograr que sus profesionales sean personas con ética integral y la capacidad de articular todos los elementos de su entorno en el desempeño del oficio que eligen y, aunque los factores de riesgo son inevitables, es posible identificarlos oportunamente e intervenir gracias al compromiso del estudiante y su convicción acerca de lo que quiere hacer y lo que quiere llegar a ser, “a través de un permanente contacto, (…) apoyo y seguimiento desde lo académico, pedagógico, financiero y psicológico, el monitoreo de los niveles de satisfacción y el rendimiento académico, además de la autoevaluación, con el objetivo de que el estudiante logre culminar su proceso formativo en el tiempo previsto y alcance como egresado una óptima y adecuada inserción al mundo laboral” (Plan de Desarrollo Institucional 2016-2021). Éxito Estudiantil y la Universidad están dispuestos a acompañar a los estudiantes durante toda su formación profesional para que puedan realizar sus sueños. Si eres estudiante de El Bosque, puedes comunicarte con los líderes de Éxito Estudiantil de cada facultad para pedir más información o asesoría alrededor de la carrera de tu elección. Conoce más en www.uelbosque.edu.co/exito-estudiantil |
La relación entre la Dra. María Clara y la Universidad El Bosque inició con grandes aspiraciones cuando ella ingresó a la institución como docente de pregrado y posgrado de la Facultad de Odontología. Desde el primer momento demostró su talante y año tras año fue avanzando en su carrera profesional hasta llegar a ser decana de la Facultad, del 2002 al 2014, para luego ser nombrada vicerrectora académica, un cargo que la hizo merecedora de recibir el pasado 15 de marzo de 2018 el título de rectora de la Universidad. La Dra. María Clara Rangel es reconocida por su participación como miembro corresponsable del proceso de autoevaluación con fines de acreditación institucional y de programas académicos y por la labor que desempeñó como magistrada del Tribunal Nacional de Ética Odontológica y como presidenta de la Organización de Facultades de Odontología para América Latina y el Caribe (OFEDO-UDUAI) y de la Asociación Colombiana de Facultades de Odontología (ACFO).
El profesionalismo de la Dra. Rangel la hace digna de su nuevo cargo. Su carrera profesional contempla más de 20 años de experiencia en docencia y gestión en educación superior, planeación e implementación curricular, investigación e implementación de nuevas tecnologías en la enseñanza y evaluación y desarrollo en procesos de calidad en educación. Nuestra nueva rectora es odontóloga ortodoncista de la Universidad Javeriana, doctora en Bioética y magíster en Dirección Universitaria. También, es especialista en Docencia Universitaria, Gerencia en Calidad en Salud y Evaluación y en Planeación Universitaria con la Red Internacional de Evaluadores (RIEV). Desde su nuevo rol, la Dra. María Clara Rangel dará continuidad al Plan de Desarrollo Institucional 2016-2021, en cuya formulación ella participó como miembro del Comité Editorial en calidad de vicerrectora académica. Bajo su liderazgo, la cultura de calidad de vida continuará respondiendo al compromiso de la Universidad El Bosque de formar integralmente profesionales para su desempeño en la vida más allá del ámbito laboral, buscando que sean actores de cambio social en su comunidad con la capacidad de brindar soluciones adecuadas y oportunas a las realidades del país. La Dra. Rangel también fortalecerá la cultura de la calidad y la planeación en aras de implementar el Ciclo de la Autoevaluación-Planeación-Calidad que caracteriza a la Universidad, de acuerdo al Plan de Desarrollo que será el horizonte de su administración. Desde allí, se fortalecerán la identidad institucional, el Sistema de Planeación Institucional y el Sistema de Calidad Institucional de unidades académicas y administrativas, junto con la consolidación del enfoque Bio-Psico-Social y Cultural, y la cultura de formación integral de la comunidad universitaria. Además, el desarrollo del Sistema de Innovación y de la oferta educativa, la implementación de la Política de Gestión de Talento Humano y el fortalecimiento de la internacionalización e investigación de la institución, entre otros objetivos contemplados en el plan, serán la ruta a seguir de la Dra. María Clara Rangel Galvis. Nos complace anunciar su nombramiento como nueva rectora de la Universidad, que tiene asegurado un futuro prometedor por ser una líder inteligente y comprometida, por quien la institución seguirá creciendo y mejorando la calidad de vida de quienes hacemos parte de ella. |
Cuando arrancó su postulación a la rectoría de la Universidad en 2014, la hoja de vida del Dr. Rafael Sánchez ya contemplaba una gran experiencia profesional en altos cargos, entre los cuales estaba haber sido el Director General de la Clínica El Bosque (2002-2004), Presidente del Consejo Directivo de la Fundación Salud Bosque (2007-2008 y 2010-2011) y Par Académico nacional e internacional en procesos institucionales del Consejo Nacional de Acreditación. Luego de ser escogido como rector, su objetivo principal en la institución fue promover el concepto de Calidad de Vida, posicionando a la Universidad como un Centro Académico, Investigativo y de Responsabilidad Social, líder en el país. Buscando hacer de El Bosque un entorno de aprendizaje cuyo centro académico, estructura física, docentes, programas de pregrado y posgrado nunca dejaron de lado el humanismo que siempre debe estar presente en el aprendizaje; todo esto, con el fin de tener tan buenos egresados que más que profesionales, fuesen “forjadores de país” (Sánchez 2018). El reto que asumió no representó una tarea fácil. La coyuntura nacional en la época de la paz impulsó su misión como académico hacia la consolidación y construcción de un mejor país en la esfera universitaria, caracterizada en la Universidad por la inclusión, el diálogo y el respeto de cada una de las opiniones, por diferentes que fuesen.
¿Cuál es el legado del Dr. Rafael para la Universidad El Bosque? Gracias a su experiencia de más de 20 años en el campo de la medicina, la docencia universitaria y distintos cargos directivos alrededor de su carrera, el Dr. Sánchez gestionó importantes procesos administrativos de la Universidad y aportó al cumplimiento de objetivos destacables como la acreditación ante el Ministerio de Educación Nacional – MEN el 25 de julio de 2016, por 4 años, la ampliación en la oferta académica que hoy permite a la Universidad brindar 28 programas de pregrado, 84 programas de posgrado, entre los que se incluyen: 3 doctorados, 14 maestrías, 67 especializaciones, 89 cursos de educación continuada y 41 diplomados, así como la inclusión de 2 programas virtuales y de 1 programa a distancia que tiene como fin principal buscar un acercamiento con las regiones. Su visión por traspasar las esferas locales, lo llevó a consolidar iniciativas institucionales consignadas en el Plan de Desarrollo Institucional, como el proyecto de construcción de las instalaciones de Chía, donde ahora nuestros estudiantes gozan también de educación de alta calidad. Además impulsó la participación de la Institución en el Laboratorio de Internacionalización del American Council on Education, con el que se espera transformar a la Universidad para que brinde más y mejores servicios de Internacionalización a su comunidad. También se destacan los logros investigativos que impulsó desde su administración, como la consolidación de la Vicerrectoría de Investigaciones, que ha facilitado alcanzar la conformación de 48 grupos de investigación reconocidos por Colciencias, cerca de 70 Semilleros de Investigación, la Patente de los Bicicleteros, llegar al número de 375 publicaciones indexadas con impacto, la máxima publicación de libros y textos académicos en los últimos cinco años. Su gestión influyó tanto en el ámbito académico como en el de Responsabilidad Social, de tal manera que hoy día somos la primera universidad de alta calidad en Colombia que elabora un informe de sostenibilidad. De igual manera se dio vida al Programa Semillas, estrategia de recaudación de fondos que nos ha permitido obtener ayudas externas para otorgar becas en el período 2018-I a más de 60 estudiantes. Bajo la administración del Dr. Sánchez vimos nacer iniciativas de cultura ciudadana tan importantes como “Mobiendonos”, actividades destacadas a nivel nacional como “estudia con tu mascota”, la primer siembra experiencial donde participaron más de 92 personas entre estudiantes, docentes y administrativos, así como otros proyectos que buscan acercar la Universidad a sus estudiantes y brindarles un entorno con bienestar. Por último y no menos importante, está el megaproyecto al que se aventuró la Universidad: el nuevo hospital, LOSCOBOS MEDICAL CENTER, que está previsto para agosto de este año, y espera contar con más de 49.680 mts2 de construcción y alrededor de 350 camas. Gracias Dr. Sánchez por la semilla que sembró, la cual está haciendo crecer a El Bosque como una universidad que reconoce los logros académicos, culturales y deportivos dentro de su política integral, desde la cual se determina el éxito de sus estudiantes y docentes, rodeados de valores de inclusión, igualdad y transparencia de oportunidades como Ser Pilo Paga, porque la Universidad El Bosque “es sólida, fuerte y está trabajando por un futuro para todos, por un buen espacio para crecer, para vivir y para formar un mejor país”, impulsando así durante estos 4 años el slogan de nuestra Universidad: “Por una Cultura de la Vida, su Calidad y su Sentido”. |